Desde el arranque, Puerto Rico se mostró sólido en ataque, con Narvaez gravitando en la zona pintada y con Galindo lastimando a distancia. Así los puertorros se pusieron arriba 8-2. Los dominicanos se encontraban imprecisos y solo Horford (8 puntos) sacaba la cara en el ataque. Hasta que apareció Martínez y acercó a su equipo 12-14. Pero un doble de Barea cuando sonaba la chicharra selló el 16-15 con que los boricuas cerraban arriba el cuarto.


El último periodo comenzó con Puerto Rico encendido de entrada y con un parcial de 8-0 ponía el tablero 61-42 y comenzó a definir la historia. A partir de allí le alcanzó con la solvencia de Rodríguez en la conducción y con Carmona anotando para manejar la diferencia, que se hizo indescontable para los dominicanos. El final fue 79-62 para los dirigidos por Flor Meléndez, que reaccionaron en la segunda mitad y se llevaron el partido.

Tras el partido, Carlos Arroyo afirmó que “fue una victoria importantísima, cada uno hizo su trabajo. Defendimos muy bien y por eso estamos muy contentos”. En relación al partido de mañana ante Brasil, el defensa dijo “será un partido durísimo y para ganar tendremos que mantenernos duros en defensa como hasta ahora”.
FOTOS por Jose Jimenez/FIBA
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